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Molí de foc

Con la llegada de la revolución industrial el molino de viento dejó paso al “molí de foc”. Recibe el nombre de la fuerza que lo impulsa. El molino de “foc” de Sa Farinera figura en el registro de Industria desde 1916.

Fue en su época un exponente de modernidad pues supuso un gran ahorro de tiempo y trabajo inimaginable en aquellos tiempos al automatizar todos los sistemas de limpieza, selección y triturado de cereales que anteriormente se hacían a mano.

La fuerza motriz del “molí de foc “de Sa Farinera se genera en un motor de gasógeno, también conocido como “gas pobre”, de once toneladas. Para arrancarlo, muchos hombres se agarraban a la correa maestra y hacían girar la enorme rueda de inercia de seis toneladas al tiempo que con un molinillo manual impulsaban el gas hacia el pistón hasta que conseguían ponerlo en marcha.

El gasógeno se producía en unas calderas donde el humo resultante de la combustión de leña y cáscara de almendra era enriquecido con carbón vegetal, mojado, filtrado por unas gruesas capas de zarzaparrilla (“aritja”) para purificarlo y acumulado antes de llegar al chispero del motor que lo hacía explosionar.

El motor al girar transmite su fuerza a través de una gruesa correa de cuero a una enorme polea maestra de madera a la cual se conectan todos los artilugios, mecanismos y molinos de la farinera mediante embarrados de transmisión donde se juega con los diferentes tamaños de las poleas según la fuerza requerida. Los sacos de grano se vaciaban en una tolva subterránea y desde allí se transportaba automáticamente de una máquina a otra por medio de elevadores (desplazamiento en vertical) y tornillos sinfín (desplazamiento en horizontal).

En una primera fase estaban las máquinas destinadas a limpiar, seleccionar y preparar el grano para moler:

  • “Desterrosadora” o “Deschinadora" eliminaba la tierra y las pequeñas piedras e impurezas.
  • “Limpiacombinada” limpiaba el grano mediante el movimiento horizontal de sus distintos tamices.
  • “Bombo” seleccionaba el grano según su forma mediante un movimiento circular.
  • “Cepilladora” cepillaba el grano.
  • “Rociadora” daba al grano el grado de humedad adecuado.
  • “Satinadora” le quitaba la piel al grano. Este proceso se repetía varias veces hasta que el grano estaba en condiciones óptimas.

En una segunda fase: El grano pasaba a las muelas donde se trituraba y de ahí al torno que es un especie de gran tamiz giratorio donde la harina se cernía y clasificaba según su grosor. (harina de primera, de segunda,….).

Al final del proceso salía la corteza del grano, el salvado, usado actualmente para las harinas integrales y antiguamente como alimento para el ganado.

En los molinos de viento las muelas giraban a razón de 6 vueltas por giro de aspas y si giraban demasiado deprisa había peligro de que la harina se recalentara y quemara formando una pasta. En el “molí de foc”, a pesar de girar mucho más rápido, esto se evitaba mediante un aspirador que absorbía el aire del interior de las “risclas” y refrigeraba la molienda. Este aire era polvo de harina y solo las farineras más antiguas, como la nuestra, en vez de expulsarlo al exterior, lo reconducían al recolector de pols para su aprovechamiento. Aquí, mediante los movimientos de un enrejado sobre unas mangas hacían precipitar la harina en un recipiente para su aprovechamiento. Este mecanismo también servía para evitar que hubiera polvo de harina en suspensión en el aire ya que es inflamable.

El producto principal de Sa Farinera era la harina, sin embargo, también encontramos otros molinos para el triturado de maiz, centeno, avena... Así como molinillos específicos para fabricar leche de almendra, pimentón, peladoras de almendras, desgranadoras de maíz, seleccionadoras de cereales, estrucadoras, afiladoras, etc.


Molí de sang Molí de vent

Molí de foc

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